viernes, 23 de diciembre de 2011

Compañía de Filipinas sustituyó a la Guipuzcoana.

Luego que se instalara el Real Consulado de Caracas el 3 de junio de 1793 su significado fue importante para el crecimiento político y económico de las provincias que fueron seleccionadas para el fomento del comercio y la agricultura.
Le corresponde, entre otros, desarrollar planes para el comercio libre entre Caracas y la Nueva España, Para tal fin se redactó un Reglamento para calificar a los comerciantes, y de esta manera sacar a los puertos que comunicaban con España el producto agrícola, a través de la Compañía de Filipinas que sustituyó a la Compañía Guipuzcoana. Por ello, el Real Consulado realizó el proyecto carretero Cumaná-Barcelona, por un costo de 36 000 pesos y en el ámbito fluvial tuvo la prerrogativa de proceder a la limpieza del río Neverí, obra en la que invirtieron, en 1803, 22 mil pesos.

Francisco Espejo y Constitución de 1812

Luego de los acontecimientos del 5 de julio de 1811, el 12 de enero de 1812 se aprueba el Código Constitucional del Pueblo Soberano de Barcelona Colombiana, bajo las ideas de Francisco de Miranda. Esta primera constitución rige a la provincia colonial, especialmente en el aspecto territorial. Su división político-administrativa es de partidos capitulares, conformados por Barcelona, Aragua, El Pao y San Diego de Cabrutica. Sus autores, Francisco Espejo y Ramón García De Sena, definen la Carta Magna regional como liberal y democrática, con un presidente electo cada tres años por los colegios electorales; un poder legislativo constituido por dos cámaras, con facultades de dictar leyes que van desde el código del trabajo, hasta las normas de derecho civil, judicial y criminal. En ella se incluye la creación de un cuerpo municipal.

Río Neverí

Conocido como el arroyo de los cangrejos, el río Neverí en los mismos tiempos que nació el globo terráqueo sirve de embalse fundamental para los pobladores de la tierra Cumanagota. Para la fecha de la mudanza de Barcelona a su actual territorio, en 1671, se construyó el Puerto del Río, para la comercialización de la producción agrícola de la zona. Uno de sus principales atractivo, la Isla Guarico fue convertida en balneario en época de Juan Vicente Gómez.
El río Neverí, por su navegabilidad, fue admirado por el sabio Alejandro Von Humboldt, quien en 1800 lo describió como importante para el envío de carne salada para las Antillas. Frente a las constantes inundaciones que vivió Barcelona, Juan Buscat sugirió mudar a la capital a otra zona que denominó Puerto Neverí. Sin embargo, no ocurrió.
El 13 de octubre de 1847, un torrencial aguacero caído sobre Barcelona, produjo un fuerte desbordamiento del río Neverí, lo que conllevó a que ocurriera una terrible inundación que provocó el derrumbe parcial de la Casa Fuerte.
Pero la catástrofe tenía marcada a la capital del estado Anzoátegui, cuando el 22 de julio de 1970, el desbordamiento del río Neverí causó la muerte de 25 personas y pérdidas materiales, que conllevó la construcción en 1971 del canal de alivio.

General Armando Rolando

En 1909 es designado como Presidente titular del estado Anzoátegui, el General Armando Rolando, luego de dedicarse enteramente al comercio. Dicen que Juan Vicente Gómez lo nombró en ese cargo para terminar con el prestigio político de su hermano Nicolás Rolando. Durante su gobierno se instauró como día del estado, el 14 de noviembre, y se adquirió la casa donde nació el héroe epónimo de Barcelona. Se ampliaron las instalaciones del viejo hospital del Hospicio, el cual fue bautizado posteriormente con el nombre de Luis Razetti. Se reconstruyó el cementerio de la ciudad.

General Martín Marcano

Cronistas e historiadores de la época reseñan que el General Martín Marcano fue uno de los más sanguinarios de los montoneros de la época, que inclusive llegaba a sacrificar a sus víctimas para saciar sus instintos. Nacido en el barrio La Aduana en 1839, Martín Marcano fue enviado al cuartel por su propia madre. En la vieja cárcel de Portugal comenzó a prestar servicios. En la revolución Legalista de 1892, José Antonio Velutini lo hizo General de batallón, momento que le sirvió para poner en práctica la tortura conocida como la pava marcanera. Siendo jefe del cuartel de La Caridad, en el viejo hospital Razetti, se sublevó con sus fuerzas el 24 de septiembre de 1899, a favor de Cipriano Castro. Alzándose como Presidente del Gran Estado Bermúdez, designó al Dr. Severiano Hernández como secretario general de gobierno, que le permitió ganar la simpatía de la gente.

En 1902 de manera injustificada, el General Martín Marcano, conocido sanguinario de Barcelona, abandona la Presidencia del estado Anzoátegui, ante la sostenida avanzada del General Pablo Guzmán. Sin embargo, no pudo llegar muy lejos, en vista de que tropas leales de Guzmán lo capturaron haciéndolo prisionero en la casa de gobierno, siendo tratado con la misma dureza con la cual trató a sus enemigos. Después de un largo cautiverio en el cuartel del barrio Portugal, el General Nicolás Rolando ordenó su reclusión en la cárcel de Ciudad Bolívar. Pero, el viaje no llegó al término indicado. Martín Marcano, junto con otros compañeros de armas, en el río Carapa, a 20 kilómetros de la población de La Canoa, en el municipio Independencia, fue masacrado por las tropas de Santiago Reyes, quien vengaba los vejámenes que Marcano hizo contra su familia en El Pilar.

General Braulio Yaguaracuto


En 1892, el General Braulio Yaguaracuto, por instrucciones del General Domingo Monagas, quien había sido designado Presidente del estado Barcelona, cargo que había ocupado entre 1873 y 1874, se encarga de la jefatura de armas de la ciudad capital. Yaguaracuto, nacido en San Antonio de Píritu el 3 de diciembre de 1843, en esa época, logró mantener fuera de la jurisdicción a las numerosas guerrillas opuestas a Domingo Monagas. El león de los Paraqueimo, como fue conocido Yaguaracuto murió en un enfrentamiento bélico con las fuerzas del Mocho José Manuel Hernández el 29 de noviembre de 1899.

Enrique Pérez Valencia

La historia del autor de la letra del himno del estado Anzoátegui, Enrique Pérez Valencia, es poco conocida por las nuevas generaciones. Nacido en la calle Carabobo con Ricaurte, en la casa No. 27, Pérez Valencia estudios letras en la escuela de Julián Temístocles Maza, en el Colegio Botton y posteriormente en Curazao. Luego de no aceptar ningún cargo en el gobierno regional de José Antonio Velutini, se residenció en México. En 1901 fue nombrado por el gobierno de Venezuela, secretario de la delegación al Segundo Congreso Panamericano que se realizó en México, donde fue cónsul general honorario de Venezuela por siete años. En el concurso convocado por el gobierno del estado Anzoátegui, envió desde el país azteca su composición, la cual ganó el 14 de noviembre de 1910. Falleció en 1922 en la capital mejicana.

1909 comienza a llamarse estado Anzoátegui

El 19 de agosto de 1909, con la entrada en vigencia de la Constitución Nacional en la cual desaparecía el Gran Estado Bermúdez para darle paso al estado Anzoátegui, conformado por los territorios del antiguo estado Barcelona, es nombrado como primer Presidente Provisional de este estado, Baltazar Vallenilla Lanz, nacido en esta ciudad capital el 18 de diciembre de 1874. Vallenilla Lanz fue secretario del General Nicolás Rolando en la revolución Libertadora, que le valió prisión en el castillo El Libertador de Puerto Cabello. Fue diputado al Congreso Nacional de 1911 por el estado Anzoátegui.

J.M. Cova Maza

José Manuel Cova Maza a los catorce años de edad, obtiene su título de bachiller en filosofía luego de cursar estudios en el Colegio Federal de Barcelona. Cova Maza, quien había nacido en esta ciudad en 1870. A los 21 años obtiene el grado de doctor en ciencias médicas en la Universidad Central de Venezuela en 1895. Sin embargo, Cova Maza a su regreso a Barcelona se dedicó a la literatura y a los artículos históricos. Sus obras Mocedades de Simón Bolívar publicado entre 1924 y 1929 y Miriam de Magdala en 1911 figura entre los más importantes escritores de América del siglo veinte. Llegó a ser director del Colegio Federal de Barcelona por catorce años.

Tomás Demetrio Lobatón

El General Tomás Demetrio Lobatón, en 1817, siendo teniente del ejército patriota, es designado por el Libertador Simón Bolívar para surtir de agua al cuartel general de la Casa Fuerte. Con dos escuadrillas guerrilleras logra traer del puerto de La Galera el preciado líquido que necesitan los barceloneses atrincherados en el convento franciscano, acción con la cual logra el ascenso de capitán. El 7 de abril de 1817 logra abandonar la fortaleza internándose en las montañas de Capiricual, posteriormente pasa a Bergantín, permaneciendo oculto en el cerro La Maravilla. Sin embargo, la madre de Tomás Demetrio Lobatón, Juana Chirinos pereció en La Casa Fuerte, luego de arrojarse de la azotea de esta gloriosa edificación.

Pedro Obregón


En 1835 un grupo de barceloneses apoyan la Revolución de las Reformas, entre ellos Pedro Obregón, nacido en esta ciudad en 1804, cuyo padre fue el teniente coronel Pedro de Obregón, quien sustituyó al Don Gaspar de Cagigal en la Junta Provincial que declaró la independencia de Barcelona, el 27 de abril de 1810. En 1847, Obregón fue miembro principal del jurado de imprenta de la Provincia de Barcelona. Posteriormente, en 1849, fue nombrado jefe político del cantón de Barcelona. Al comenzar la contienda electoral de 1850, Obregón el joven promueve la candidatura a la presidencia de la República de José Gregorio Monagas, a través de la prensa de Barcelona. Su adherencia a Monagas lo llevó a la muerte en 1855.

Barrio Portugal o Barceloneta


El Barrio Portugal o Barceloneta es tan antiguo como la fundación de Barcelona. Para el censo ordenado en 1875 por el Ilustre Americano Antonio Guzmán Blanco, es mencionado en los límites que conforman al antiguo Distrito Bolívar como se le conoce actualmente y se identifica con la plaza San Felipe. Fue cuartel del General Rafael Urdaneta, desde el 18 de julio al 5 de agosto de 1819. Desde esa trinchera ordenó colocar en la plaza Mayor una vanguardia que patrullara las calles de Barcelona para evitar la incursión de tropas españolas.

El accidente de Pérez Colmenares

En el accidente aéreo ocurrido en el aeropuerto de Palotal, el 25 de julio de 1944, donde muriera el otrora pelotero de la selección de Venezuela, ganadora del cuarto Campeonato Mundial de Béisbol realizado en La Habana, Cuba, José Pérez Colmenares, el avión YV-C-ADI de la línea Aeropostal Venezolana, que cubría la ruta Carúpano - Porlamar - Barcelona – Maiquetía, el accidente se debió a al mal tiempo y viento de cola que lo conllevó a estrellarse al final del campo aéreo cuando estaba aterrizando. En el desastre fallecieron catorce personas. La aeronave estaba piloteada por el teniente del Ejército Pablo Croce Orozco, y el resto de la tripulación conformada por el Sargento Edgar Medina Briceño, el radio operador, Jesús Díaz Borges, y el mecánico Fabio Galliopolli. Los cuerpos fueron trasladados al viejo Hospital Luis Razetti, ubicado frente a la plaza Bolívar de la ciudad capital.

Primer mercado de Barcelona

Para 1671 frente a la plaza Mayor de Barcelona funcionaba el mercado, conformado por toldos. En 1850, Leonardo Jiménez, Gobernador del la provincia, ordenó la construcción de unas instalaciones basado en mampostería, en el sitio donde funcionaba el principal centro de abastecedor de la actual capital del estado Anzoátegui. Allí en ese mismo sitio, la familia Anzoátegui Hernández tenía una pulpería que exportaba alimentos hacia las Antillas. En 1858 fue inaugurado con la pomposidad que requiere un mercado de tales características. Con su moderna arquitectura prestó servicio hasta 1938, cuando por disposición del Presidente del estado Anzoátegui, el médico Pedro Felipe Arreaza Calatrava, se convirtió en la sede de la Gobernación, con la construcción de un segundo piso, trabajos realizados por la Constructora de Aguilú y Salas, siendo el maestro de obra Luis Creixens, según cuenta Oscar Parella en su obra Monumentos de la Barcelona Tricentenaria.

Fabricación de jabones

Para los barceloneses fue una novedad la fabricación de jabones en la penúltima década del siglo diecinueve. De acuerdo al censo realizado por el gobierno del Ilustre Americano Antonio Guzmán Blanco, en la capital del estado Anzoátegui se fabricaba jabón de pino, imitación del fabricado en Inglaterra. Para su elaboración se utilizaba aceite de coco. Otra de las industrias que funcionó en Barcelona es la talabartería para la fabricación de monturas de caballo y la cordelería con la elaboración de cabestros, cinchas, guruperas y cordeles para la pescadería.

madera de Bergantín

La producción maderera de Bergantín, parroquia de Barcelona, creció la prosperidad de este territorio. En el siglo diecinueve se encontraba en sus tierras mora, Brasil, caoba, cedro colorado, araguaney, apamates, útiles para la construcción. Allí mismo, era predominante el granito y el gneis propicio para la construcción de viviendas y elaborar estatuas. Las aguas de los ríos Naricual, Capiricual y Querecual servían de regadío para el café, cacao, caña, maíz, yuca, arroz, frijoles, alverjas, apios, papas, entre otros.

El Pilar y Caigua

En las poblaciones de El Pilar y Caigua, durante el siglo diecinueve, sus tierras se constituyeron en elementos formidables para el cultivo de algodón. Su población cercana a casi 6 mil habitantes, también se dedicaba al corte de madera. Además fabricaban bateas, silletas de campo, pilotes, tinajas de greda y cazuelas. En el caso de El Pilar, cuenta la historia que el retablo de su iglesia, a pesar de que el templo estaba casi en ruinas, era uno de los más hermosos de esa etapa post republicana.

Aragüita

De acuerdo al censo de 1875, la población de Aragüita del municipio Simón Bolívar, contaba con 481 habitantes. Allí, en el siglo diecinueve, se cultivaban caña de azúcar, maíz, yuca, arroz, plátanos y otros frutos menores. Con la producción de caña de azúcar, en Aragüita, se instalaron dos destilerías, con trapiches de hierro con sus respectivos trenes. Sus propietarios Rafael Adrián hijo y Marco Antonio Saluzzo, preparaban los mejores aguardientes de la zona.

Colegio Nacional

En 1875, Barcelona contaba con un Colegio Nacional, bajo la dirección del licenciado José Manuel Gómez. Allí se estudiaban los idiomas castellano y latín, geografía, historia, literatura, matemáticas y filosofía. La subvención para esta institución estaba por el orden de 47 venezolanos, moneda de la época. Además funcionaban dos escuelas municipales de varones y hembras, tres colegios federales, dos mixtas particulares y otro centro educativo, bajo la dirección del doctor José Clavier. La matricula escolar de Barcelona, para esa época, 120 alumnos entre varones y hembras, por lo cual habían cuatro estudiantes por cada cien habitantes.